Educación para la sostenibilidad

Si analizamos el programa de educación inicial y nos sentamos a observar los resultados que la mayoría de los docentes obtienen de los niños en esta etapa, no nos explicamos cómo es posible que haya tantas dificultades de convivencia en la familia y en la sociedad.

¿Qué se aprende en el jardín?

Según los relatos de las maestras jardineras, los chicos de cinco años y aun menores, aceptan límites, respetan reglamentos, aprender a pedir las cosas por favor, a dar las gracias y a pedir permiso. Cuelgan su mochila, aprenden a escucharse, respetan las órdenes que se les dan, etc. etc.

¿Qué pasa luego, que poco o nada de eso se pone en práctica, y el niño se va transformando en un joven y posteriormente en un adulto que convive en la familia y en la sociedad en un clima de agresividad e intolerancia que acabará por lograr la disolución del hogar y, en consecuencia, de la sociedad civilizada?

El gran bache

La educación en el jardín responde a un programa cuidadosamente diseñado, que es puesto en práctica a través de los lúdrico por docentes especializados, los que ponen sumo cuidado y mucha ternura en las tareas que llevan a cabo con los niños.

Saben cómo provocar la participación y el compromiso, saben cómo llevar al niño a tomar conciencia de la necesidad de expresarse sin gritos, de no agredirse, de establecer reglas de juego eligiendo y votando las que consideran convenientes, etc. etc. Todo lo que enseñan, tiene un sentido social claramente explicitado y aceptado por los niños.

Esta manera de enseñar debería continuarse en la familia, pero esto no ocurre, porque el adulto no ha recibido ninguna capacitación específica para educar en familia. Es así como se produce el gran bache en la educación, que nos ha llevado a la sociedad en que estamos viviendo.

Capacitación del adulto

Si queremos que los hábitos adquiridos en el jardín pasen a formar parte de las costumbres de los niños mayores, y se afiancen en los jóvenes y en los adultos, será necesario procurar que los padres tengan acceso a ciertos conocimientos específicos de carácter psicológico, que les posibilite la educación de sus hijos dejando de lado el ensayo y error como único medio posible de educar en familia.

por esa razón, hemos organizado con nuestro equipo de docentes un programa para llevar a cabo en cuatro talleres vivenciales, en los cuales se brinda a los padres una información imprescindible para educar teniendo como meta la formación de una personalidad sana en el hijo. Disponemos también de una publicación: Educación para la vida cotidiana, que aparece una vez al mes, y está dedicada a la comunidad educativa.

A través de esta publicación se desarrolla un programa dedicado a la Educación para la Convivencia que puede ser estudiado, aprendido y aplicado en la intimidad del hogar. Y por último, hemos organizado un programa por desarrollarse en el último ciclo de la EGB que pueda adaptarse y articularse con las materias humanísticas de los distintos ciclos y niveles de la EGB y en el ciclo Polimodal.

Para llegar a los padres con las propuestas de los talleres o la adquisición de material didáctico, se podría organizar en cada escuela un emprendimiento laboral rentable con los alumnos de los dos últimos años de Bachillerato Mercantil, por ejemplo.

Un relato de soluciones

Un relato proporcionado por Laura y Viky, dos maestras jardineras de salitas de 4 y 5 años: al comenzar la sala de cinco, hubo algunos roces y peleas entre los nenes, debido a que se se sentían escuchados por sus compañeros, o se sentían burlados, o molestados, y no sabían otra forma de demostrar su rabia, que agrediendo o gritando.

En el intercambio de todos los días y en cada situación de este tipo que se presentaba, lo conversábamos entre todos y nos parecía mejor decir lo que necesitábamos “hablando”, pero para eso también había que saber escuchar.

Así como conocíamos leyes de tránsito y reglas de juego que se aplicaban al fútbol, l a los juegos cotidianos, como la mancha o la escondida, y también había normas o costumbres que se respetaban en la casa, por lo que nos estaba sucediendo a nosotros, también estábamos necesitando algo así. Y a eso que necesitábamos lo llamamos reglamento.

Una vez conscientes de esta necesidad, pusimos manos a la obra para confeccionarlo. “La seño” escribió en un papel los sí y los no que los nenes dictaban porque consideraban que debíamos tenerlos en cuenta para poder jugar y trabajar disfrutando del jardín.

Al terminarlo, nos dimos cuenta de que la lista de los sí era más larga que la de los no.

Comenzamos a aplicarlo, y los problemas se fueron superando. Cuando alguien se olvidaba de alguna regla, el grupo se encargaba de recordársela, porque todos consideraban que era importante respetarlas para llevarnos bien.

Los puchos

Cuando comenzaron las clases, y con el buen tiempo a nuestro favor, podíamos disfrutar del arenero. Pero todos los días los nenes encontraban en el lugar restos de cigarrillos y se los alcanzaban a la señorita.

Observamos que en la mayoría de ellos había marcas de rouge, y nos dimos cuenta de que quienes tiraban los puchos eran las mamás que se sentaban en el orillo del arenero mientras esperaban que llegase la hora de entrada a clase.

Entonces, ¿eran de ellas esos cigarrillos?

Algunos nenes aceptaron que se trataba de su mamá. Otros, no, porque evidentemente tenían vergüenza.

Surgió así la necesidad de comunicarles entre todos que debían respetar ese lugar de juego y el resto del jardín. Para eso se confeccionaron señales hechas en cartulina, donde los nenes dibujaron un parque y un arenero lleno de puchos, cruzados con una línea roja, y debajo se colocó un balde de incendio con arena, que todos los días los nenes se encargaban de dejar en un lugar de la entrada, y al final del día lo guardaban.

Esto dio resultado, pero no sin algunos rezongos, porque además los nenes comenzaron a no dejar que los papás fumaran en el coche ni en sus habitaciones cuando estaban ellos, previa explicación del cuidado de la salud.

Muchas mamás respetaron la advertencia de sus hijos, y otras dejaron de fumar.

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